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18 universidades se «pelean» a hijo de indocumentados

José Alberto Aceves Salvador, es un joven de apenas 17 años que está terminando la preparatoria en Estados Unidos, él nació en Los Ángeles, lugar donde sus padres llegaron hace 20 años a vivir para tener un mejor futuro junto con su familia.

El próximo verano, José se graduará de la preparatoria o el equivalente, su currículo escolar es impresionante, las actividades y sus calificaciones le ayudaron a tener una oportunidad.

Pero ahora 18 universidades le aceptaron su solicitud, entre ellas Harvard, Cornell, Princeton, Yale, MIT, UC Berkeley, UCLA y otras 11.

El joven le brindo una entrevista a un diario hispano llamado la opinión, donde aseguró, «Cuando me presenté a todas estas universidades, me sentí abrumado», «pensé que no tenía ninguna oportunidad, y que no me aceptaban».

Sin embargo, estar en este momento de su vida no ha sido fácil, llegar hasta la preparatoria con las carencias familiares y los problemas que muchos jóvenes enfrentan en el mundo diariamente lo hicieron fuerte para alcanzar sus sueños, ser Ingeniero Biológico.

Ricardo, padre de José, trabajó en muchos lugares para mantener a sus tres hijos, incluso tuvo dos trabajos diarios para no poder sostenerse.

Al trabajar tanto, su padre necesitaba algún distractor, sin embargó, eligió el alcohol como un medio de salida a sus problemas y a sus actividades diarias.

«La peor parte de mi consumo de alcohol es que he dejado buenos trabajos donde han pagado bien, pero dejé de fumar debido a mi adicción», dijo Ricardo.

La familia se mantuvo a flote durante esos tiempos difíciles gracias a la madre de José, Isabel, quien aún trabaja en un hospital.

Son cinco, los miembros de la familia quienes en un departamento de Koreatown han vivido y aprendido a vivir con los distractores que no han detenido a José, quien «aprendió a estudiar con el ruido».

José tiene muchas actividades, diariamente se despierta a las 5 de la mañana para arreglarse y llegar a su clase de Waterpolo a las 6 de la mañana, a las 8 de la mañana comienzan sus clases, después de la escuela, participa en un programa de mentores.

Uno de los principales objetivos de José es graduarse de una escuela de la liga de hiedra con un título en bioingeniería y está decidido a obtener una maestría y un doctorado.

Planea trabajar en el campo durante aproximadamente una década antes de convertirse en un maestro. «Los profesores que he tenido en la escuela secundaria y en la escuela secundaria, sólo me han influenciado a lo largo de mi vida», dijo.

«Así que me gusta pensar que realmente quiero volver a mi comunidad y ser como, ‘OK, puedo ayudarte a hacer esto. Quiero ayudarte a seguir esta carrera. Quiero empujarte a este campo o algo así».

José ahora tiene la difícil tarea de decidirse entre las mejores 18 universidades de Estados Unidos.

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