Colima

6 de las canciones de Navidad más deprimentes y tristes de la historia

«Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año», escribió alguna vez el escritor británico Charles Dickens.

Posadas del trabajo o cenas familiares, todo lleno de amor y paz… o al menos eso es lo que escuchamos en la mayoría de las canciones navideñas que se tocan en todos lados al cerrar el año.

Sin embargo, hay canciones que hablan de la Navidad y el Año Nuevo y no precisamente es todo amor y dulzura. Muchos compositores han visto la Navidad como una maldición y así lo han expresado en sus canciones. Tal vez cuando eran niños no recibieron regalo de los Reyes Magos o el Niñito Dios… o sólo recibían pedazos de carbón de papá Noel.

Aquí una playlist de las 6 canciones de Navidad más deprimentes y tristes de la historia.

1- «Mamá, ¿dónde están los juguetes?» es una de las canciones más populares en Colombia y Venezuela. Compuesta en la década de los 60, cuenta la historia de una niña que se levanta la mañana de la Navidad y no encuentra ningún regalo debajo del árbol. Pero tal vez la parte más trágica de esta composición no sea que haya un niño en Navidad sin regalos, sino la respuesta que da la madre en la misma canción: «Será que tu hiciste algo malo y el niñito lo supo, por eso no los trajo«.

2- «Amarga Navidad», de José Alfredo Jiménez, es otra de las canciones que se asocia a la Navidad pero de corte ranchera. José Alfredo es tal vez el nombre que mejor se puede asociar con la palabra ídolo en nuestro país y no podía dejar de cantarle a la Navidad. Así surgió «Amarga Navidad», una ranchera en la que le habla a una mujer que le ha destrozado el espíritu navideño por su desidia durante la Nochebuena.

3- «Last Christmas», de Wham! Esta canción puede ser la prueba irrefutable de que nos gustan, de alguna manera, que las canciones de Navidad naveguen en el lado oscuro. Last Christmas, del grupo británico Wham! -conformado por George Michael y Andrew John Ridgeley-, es un relato de un amor que dura un solo día -el día de Navidad- pero que se prolonga en el dolor de la ruptura por más de un año.

«Last Christmas, I gave you my heart / But the very next day, you gave it away» (La pasada Navidad te di mi corazón, pero al otro día lo entregaste), canta un despechado George Michael antes de decirle a su enamorada que tiene el «corazón de hielo», pero que a pesar de tener el alma hecha pedazos durante 12 meses está dispuesto a intentarlo si ella lo besa de nuevo. Una entrega total. Este éxito de Wham! se convirtió en el tema más popular de la temporada de 1984. Pero el dúo solo sobreviviría una Navidad más, porque en 1986 anunció su ruptura.

4- «El niño que Santa Claus olvidó», de Nat King Cole. Si algo caracterizó la voz de Nat King Cole fue su insondable melancolía, perfecta para una canción triste de Navidad. Es posible que sus versiones sean las mejores de clásicos navideños como Chestnuts Roasting on an Open Fire o la famosa «Noche de Paz», que logran arrullar con su melodía suave y la voz inconfundible de barítono del hombre que era apodado «El Rey».

Sin embargo, ninguna canción parte el corazón como «The Little Boy that Santa Claus Forgot» (El niño que Santa Claus olvidó). Esta tonada, compuesta originalmente en 1937, fue grabada por Cole en 1953 y se convirtió en un éxito, sobre todos para aquellos para quienes la Navidad representa cualquier cosa menos felicidad. La canción cuenta la trágica historia de un niño que no le había pedido mucho a Papá Noel, pero que pese a su modestia no recibe nada.

«It broke his little heart / When he found Santa hadn’t come / In the street he envies all those lucky boys / Then wanders home to last year’s broken toys / I’m so sorry for that laddie / He hasn’t got a daddy«, que se traduce como «Le romperá su pequeño corazón/ cuando se enteró que Santa no vino/ En la calle él envidia a todos esos niños/ y camina a casa a jugar con sus juguetes rotos del año anterior/ Lo siento tanto por este muchacho/ que no tiene padre».

La historia no termina bien: Papá Noel nunca llega a la casa de este niño. Lo que nos recuerda a aquellos que no tienen tanta fortuna durante las fiestas.

5- «Navidad en libertad», de Carlos Mejía Godoy. Este tema del cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy. El tema hace una pequeña introducción que ya se sale del modelo tradicional de las canciones navideñas: no hay felicidad completa ni todo son lucecitas y banquetes.

«Cuando desempaques tus regalos/ niño de lujosa vecindad/ piensa en tantos niños que no saben/ lo que es la Navidad. / Piensa en el chavalo limpiabotas / que su Nochebuena pasará / en una banqueta dura y fría / del atrio de catedral». Aquí la pueden escuchar con Centavrvs.

6- «¡Maldita Navidad!», de Gabriel Romero. En América Latina la Navidad es para muchos la principal celebración familiar. Y en Colombia, las cosas dan un paso más allá: calles iluminadas por miles de bombillos, fiestas que duran todo el mes de diciembre y que mezclan la tradición religiosa con el culto pagano de los banquetes. Y ruido, mucho ruido. Pero que la Navidad sea una celebración que desborde los sentidos no significa que todos lo están celebrando. Aún más, un grupo reducido de compositores ha organizado una especie de «Résistance» a la parranda de diciembre.

Uno de esos títulos que lucha contra la «felicidad» exagerada de la temporada se llama «¡Maldita Navidad!», del colombiano Gabriel Romero. Esta canción se convirtió en el himno de las personas que maldicen la época más alegre del año: «Ay maldita Navidad/ Ya vienes con tu bullicio/ Veo que todos se divierten/ Para mí es un sacrificio». Y el ritmo termina con un grito, desesperado, para que se acabe de una buena vez esta porción del año.

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