Opiniones

#BitácoraReporteril: El error de Indira

Dicen que en política no se comenten varios errores aislados, sino que de uno solo se desprenden y concatenan una serie de yerros y equivocaciones. Desde que comenzó su carrera política en el 2009, como diputada federal plurinominal, Indira Vizcaíno empezó a construir su campaña para la alcaldía de Cuauhtémoc, cargo al que llegó en el 2012, y luego para proyectarse a la diputación en el 2015. Es decir, Indira siempre ha tenido bien fijo sus objetivo y metas.

Y aunque en el 2015 perdió la diputación federal contra Enrique Rojas, la perredista logró obtener más de 47 mil votos, lo que le permitió consolidarse como una de las figuras centrales de la izquierda en Colima. Sin embargo, actualmente, es difícil valorar el capital electoral que tiene la ex presidenta municipal de Cuauhtémoc, en especial después de sus últimas decisiones.

Se puede considerar que Indira Vizcaíno cometió un error político al ingresar a una administración priista, pero los costos de esta decisión los asume ahora que sale sin haber obtenido resultados o demostrar lo que puede hacer Indira por Colima. No lo hizo y ahí están los hechos: la falta de resultados.

Es fácil criticar ahora que está afuera del gobierno de Ignacio Peralta, pero ¿por qué no hizo estos comentarios y críticas cuando era titular de la Sedescol, a penas la semana pasada? ¿Por qué ahora, que parece revanchismo y oportunismo político, Indira Vizcaíno sale en ruedas de prensa y entrevistas lamentándose de las limitaciones presupuestales o el golpeteo político al interior del gabinete –como si la política fuera un juego deportivo donde se respeta al adversario—?

No hay parangón en la salida de Indira de la Sedescol y la de Carlos Salazar de la secretaria de Salud. No lo hay porque mientras a Indira le faltaron las pruebas categóricas que avalaran su buen trabajo –resultados en la reducción de pobreza–, el ex rector de la Universidad mejoró los servicios y consiguió poner en marcha el acelerador lineal, después de más de cinco años que estuviera en proceso de instalarse (no se salió por el golpeteo político, sino por la inercia y abulia de algunos trabajadores sindicalizados del sector salud).

No hay comparación porque mientras Carlos Salazar le dijo su crítica al gobernador en persona, frente a frente, Indira lo hace en un restaurante o atrás de los micrófonos y grabadoras. Será difícil creerle a la licenciada Indira cuando nos diga que  busca trabajar a favor de los colimenses. Ya tuvo su oportunidad, y poco hizo.

Dos puntos

Los adversarios más peligrosos de Indira no están dentro del gobierno ni en el PRI o el PAN, sino en el PRD y la izquierda reaccionaria.

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Colima.

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