Opiniones

#BitacoraReporteril: Le dieron la razón a Salinas, ¿Se la darán a Peña?

Más allá del rechazo y odio que inspira la figura de Enrique Peña Nieto, las reformas que implementó (en particular la energética) podrán ser evaluadas en su justa dimensión, quizá, hasta dentro de 20 años.  Por el momento, cualquier juicio de valor, correctamente razonado, es prematuro. Y expongo el porqué:

Cuando se firmó el Tratado Libre Comercio (TLC), en 1994, los dirigentes de izquierda expusieron que este documento constituía el signo ominoso del “neoliberalismo” y los descalificaron.  Ahora, a 23 años de la implementación del TLC, los dirigentes de izquierda se rasgaron las vestiduras en el momento que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amagó con eliminar el tratado. Incluso Andrés Manuel López Obrador, en una entrevista, salió a su defensa y aseguró que el tratado es necesario, por lo que adelantó que de llegar a la presidencia lo renegociaría.

Con esto, la izquierda mexicana le da la razón histórica a Carlos Salinas de Gortari, uno de los artífices del TLC. Y es que ahora se sabe, por ejemplo, que de 1994 al 2012 pasó, en el concepto de exportaciones, de 60 mil 882 millones a 370 mil 705 millones de dólares; por otra parte, las importaciones crecieron de 80 mil millones a 370 mil 751 millones de dólares en el mismo lapso.

En un riguroso aspecto comercial, el TLC ha sido positivo, pues representa el 60 por ciento del Producto Interno Bruto generado por esta actividad. No obstante de que México cuenta con 12 tratados de libre comercio con 46 países, el de Estados Unidos y Canadá es el que más le aporta.

¿Qué efectos tendrá la reforma energética? Sólo lo sabremos dentro de 20 años. Por otro lado, la operatividad de la reforma educativa ha sido más tangible, aunque sus resultados también se verán en un futuro cercano. Reitero: es la mejor reforma de Peña, pues concretó la creación del servicio profesional docente, la refundación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y construyó la plataforma para el lanzamiento del nuevo modelo educativo.

Con esto se acabó la discrecionalidad arbitraria en la asignación de plazas y se instaura que el docente será elegido, promovido y reconocido de acuerdo a criterios relacionados con su mérito y desempeño. De igual forma, el nuevo modelo educativo reorienta la docencia hacia el aprendizaje, fortalece el ejercicio de la docencia, vigoriza las escuelas, construye un sistema educativo más equitativo y renueva su gobernanza.

Dos puntos

A sólo cuatro años de que se implementó la reforma educativa, se desmintieron los infundios que desde algunos grupúsculos se disfrazaron como verdades incontrovertibles: La reforma educativa no es educativa, es laboral”; “La reforma busca privatizar la educación”; “La evaluación es punitiva”; “Con la reforma, se cobrarán a los padres de familia los libros de texto”, entre otras consignas. El tiempo, y los hechos, se han encargado de desmentirlos.

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