Opiniones

#HeDicho: Su nombre era ‘El Maco’

“¡He dicho!” por Álvaro Gutiérrez*

“¡He dicho!” por Álvaro Gutiérrez*

Su nombre es Macario Escobar, pero todos lo conocemos como “Maco”. Nunca, que tenga yo memoria, ha trabajado. Es bajito de estatura, con problemas de lenguaje y casi no le gusta bañarse.

Las generaciones pasadas podrían ubicarlo ya sea cobrando en los camiones urbanos, haciendo mandados a la gente o de plano se iba al Cine Colima a hacer fila. ¿Cuál era la ganancia? Bueno, tu llegabas con la novia o la familia, no querías hacer fila, le decías al Maco y él te compraba los boletos ¡Claro! La propina era lo bueno o si le dabas un billete de $20 pesos no te regresaba el cambio. Hoy contaré una historia donde “El Maco” es la parte central y esto se los platico porque fui el protagonista de dicha historia.

Corría el año 1974, yo tenía 5 años y cierto domingo mis hermanas mayores le pidieron permiso a mi mamá para que nos dejara ir a La Piedra Lisa. Nos dieron permiso así que nos fuimos en la tarde a dicho parque. Al llegar, mis hermanas -todas unas adolescentes- nos dijeron a mi hermana May y a mí: «Aquí quédense mientras nosotros vamos al casino a la tardeada (en aquel entonces el Casino de la Feria estaba donde hoy es Casa de la Cultura y esa tarde se presentaba el grupo “Los Kora” famosos en ese tiempo)».

Todo estaba bien, como todos los chiquillos mi hermana y yo nos divertíamos pues casi no nos llevaban a La Piedra Lisa. Cayó la noche y quise subirme a la resbaladilla más alta que había en ese entonces. Al ir subiendo, y casi al llegar a la cima, sentí un jaloncito de un niño que venía subiendo atrás de mí, volteé y ese fue mi error, pues me solté de la estructura y caí de una altura de tres metros; quedé en medio de un charco de sangre con la frente reventada, Mi mente de niño preguntaba qué pasaba, y sólo escuchaba voces a mi alrededor y veía gente. De la nada, apareció “El Maco”, no sé si andaba vendiendo elotes, aguas, churros o qué se yo, sólo me miró y al momento gritó: ¡Es el hijo de don Chano! Me abrazó y me cargó hasta la calzada Galván. Un agente de tránsito detuvo cochecito particular color blanco donde venia una pareja y les dijo que si le hacían el favor de llevarme a la Cruz Roja y ahí estaba El Maco cargándome.

Me llevaron a la Cruz Roja y con mucho dolor pero consciente, sólo recuerdo el primer piquete que me dieron en la frente y me quedé dormido. Cuando desperté, ya estaba en casa, acostado en la cama de mis papás. Al poco rato llegaron mis hermanas todas dramáticas, principalmente la mayor, quien llegó agarrando un cuchillo según para quitarse la vida por lo que me había sucedido. Sin embargo, mi señor padre la detuvo, se quitó el cinto y le dijo:

-Párate, primero yo te mato a cintarazos hija de tu chin….jijijiji.

De eso sólo me queda la cicatriz en la frente y ahora en cada reunión familiar mis hermanas se encargan de recordar esa fecha. De no haber sido por la intervención de Macario no sé dónde estuviera el que está escribiendo ahora.

Me han dicho que “El Maco” anda por los rumbos de Tecomán, ya cansado y enfermo, si lo ven salúdenmelo mucho, pero les encargo que no le digan “SOPE”, porque si le dicen así, se ganarán una mentada de madre de su parte, porque si hay algo que le enfurece al Maco es eso, que le digan sope….He dicho.

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