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Joven de 14 años es condenado a vivir con sus padres tras ser hallado culpable por asesinato una menor de 11

El joven de 14 años de edad apodado «El Demonio» que fue declarado culpable por asesinar a puñaladas a Diana, una niña de 11 años, fue condenado por los jueces del Centro de Justicia Penal en el municipio de Frontera a vivir con sus padres por al menos tres años, terminar la primaria y asistir a un centro de rehabilitación en Monclova.

Javier «El Demonio» no pisará la cárcel ni será internado en un centro psiquiátrico debido a que cuando cometió el crimen tenía 13 años de edad y según la ley sólo se pueden recluir a los mayores de 14 años.

El asesinato fue cometido en abril del 2016 en la colonia Guerrero del sector oriente de Monclova. Esa tarde, Javier entró a la casa de Diana y la apuñaló en más de 30 ocasiones presuntamente por celos, pues anteriormente fueron novios.

Durante el proceso judicial fue internado en un centro psiquiátrico y apenas hace unas semanas fue puesto en libertad.

Sin embargo, cuando fue declarado culpable los jueces especializados en materia de menores concluyeron que el joven deberá vivir bajo supervisión familiar, acudir a un centro de rehabilitación para tratar su adicción a las drogas y regresar a clases a concluir la primaria.

La madre de la víctima fallecida, Blanca Estrada, lamentó que hayan dejado en libertad a Javier y expresó su desilusión: «La única vigilancia que tendrá será la de su madre, nada más, esto es una injusticia, es impunidad. Javier es un riesgo y no nada más para mí, sino para la sociedad entera, imagínese en la calle a un asesino de 14 años», declaró.

También comentó su frustración con las leyes, pues considera que si un menor comete un delito grave debe ser juzgado como un adulto: «Ojalá y reformen esa ley para que no pase otra situación como la de mi hija, porque los menores ya saben que pueden hacer lo que les plazca, al cabo no les van a hacer nada y con este caso pues ya están más que enterados».

Mencionó también que Javier no muestra arrepentimiento y nunca se dirigió con ella para pedirle una disculpa.

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