Letras al Vapor

Las piedras rodantes

Amores míos, espero que esta semana estén de buena, saludables, felices y con mucha paz, no como mis amigos Felipe y Rosario. Y es que uno no puede más que sentir pena cuando nomás no dejan que los loables proyectos fluyan, que la misión en la vida se cumpla, que sirva uno para algo caramba.

En el caso de Felipe el oscuro (como lo llama mi comadre Olga) pues le aplicaron aquella de «por aquí no pasan», «ahorita no joven», «y te vas a quedar queriendo» con su partido político. Eso le cayó como balde de agua fría en plena cruz de olvido, igual que le pasó la semana pasada al gran intelectual Noroñas, con la presidencia de la Cámara de Diputados, pero ahora fue a Calderón y su proyecto de negocios llamado «México Libre» que le dieron patrás.

La otra desconsolada es la heredera de la resistencia política Rosario Piedra Ibarra. Todo porque las activistas se tomaron el atrevimiento de pedirle que las escuchara y diera una respuesta ante su exigencia de justicia por las muertes de cientos de mujeres en los últimos meses. Doña Chayo Rock dijo «espérenme tantito voy al baño» y no regresó, lo que puso fúricas a las compañeras que primero se ataron a las sillas de la sala de juntas y luego, ya encolerizadas, tomaron el edificio de la entonces sede de la CNDH.

Licenciada en Ciencias Ocultas
Doctora Honoris causa del Instituto Tecnocrático “Mártires del Neoliberalismo”.
remedios.morales.lap@outlook.com

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