Opiniones

#Lecturas: De arrepentidos y protagonismos oportunidas

ARREPENTIDOS. De entrada bien, muy bien la decisión votada por los veinticuatro diputados presentes que, según trasciende, en la pasada sesión del jueves 22 de septiembre, luego de cuatro meses decidieron “inhibir” la injustificada percepción de más de 68 mil pesos adicionales, que según eran para la beneficencia pública, es decir para atender las peticiones económicas de la gente y que eran desde para surtir recetas médicas hasta para pagar el recibo de luz, agua, gas, gastos funerarios y otras supuestas necesidades que en muchos casos ni eran y para las que si lo fueron, en la más de las veces no lograban ningún apoyo o eventualmente una minucia que no resolvía la necesidad planteada y que sí, en los hechos, como es probable, dicho “fondo” solo servía para que la mayoría de ellos, los diputados, lo gastaran como quisieran, varios haciendo campaña, o sea, aplicando ese recurso público en lo que electoralmente les fuera rentable para el eventual siguiente cargo, y más ahora que son reelegibles.

Aceptando sin conceder que efectivamente ya no accederán a este oneroso e ilegal injustificado gasto con cargo al erario y, sobre el tema, reconociéndoles su sensibilidad política, capacidad de respuesta, compromiso personal, congruencia social, responsabilidad pública y actitud consecuente, debo apuntar que a mí como ciudadano que pago mis impuestos y de ahí les mantengo sus “dietas”, hasta que de manera fehaciente, no solo en el papel (ya sabemos que el papel aguanta todo), demuestren en qué se estarán gastando lo que hasta este mes devengaron, hasta entonces les creeré lo de la presunta “inhibición (que no desaparición) del Fondo de Previsión Social Múltiple”. Para lo que modestamente les sugiero dar al menos los siguientes cinco públicos pasos: 1º. Crear un fondo con el remanente de estos tres meses presupuestados que restan del año (68 mil x 25 diputados= un millón 700 mil pesos) e informar sobre los fines del mismo, 2º. Fundar la instancia a la que se destinará y sus objetivos, 3º. Transparentar el ejercicio-gasto de la misma, 4º. Presupuestar lo correspondiente para el siguiente año, y 5º. Ofrecer informes periódicos sobre sus avances y resultados.

¿Por qué ahora se complicaría creer? Sencillo, porque si antes se pusieron de acuerdo para en secreto aprobarlo, tomarlo a nuestras espaldas y a escondidas discrecionalmente ejercerlo, quién nos dice que ahora no lo pueden volver a hacer y más aún cuando al ser evidenciados desde hace dos meses, ahí están las constancias con sus declaraciones, lo ocultaron, lo negaron, lo tergiversaron, parcialmente lo reconocieron, lo defendieron y finalmente, no del todo, lo aceptaron. Solo por eso.

PROTAGONISMOS OPORTUNISTAS. Pregunto ¿Antes del martes 2 de agosto alguien había escuchado hablar del presunto movimiento #YONOSOY200MIL? no verdad, nadie. Traigo esto porque fue precisamente ese día cuando, guste o no, gracias a un grupo de personas que aparecieron encapuchadas y con senda leyenda entre otras dos (#YABASTA y #YOSIQUIEROACOLIMA), para manifestarse contra el injustificado incremento a la ilegal partida que se había aprobado el legislativo es que el tema, luego de transcurrido casi un mes en el que se había casi desvanecido, fue retomado y repuesto sobre la mesa, ahora por ciudadanos y de ahí, con una rapidez digna de mejor suerte, una fulana y luego otros individuos, todos de extrañas actitudes y procedencias y quién sabe con qué fines, saltaron a los medios a “deslindarse de los encapuchados” a quienes ella aseguró identificar, acusándolos de criminales y hasta amenazándolos con demandas y otras payasadas, total, esos tres o cuatro (nunca han sido más), hicieron su argüende, escandalizaron y mintieron –con lo del “congelamiento de la partida” y su dizque liderazgo-, aprovechando el evidente anonimato de los otros, para ilegítimamente y carentes de la mínima autoridad atribuirse un movimiento que en todo caso fue espontáneo y de legitimo repudio contra los excesos del legislativo local y que a través de las redes, con ellos y sin ellos, los autodenominados “iniciadores”, y no obstante su apócrifa “demanda de amparo contra el legislativo” presentada ante el Juzgado de Distrito y vergonzosamente rechazada por descerebrada e insolvente, hizo su mejor presencia y logró el impacto alcanzado gracias al morbo que en posiciones encontradas en un sector de la sociedad colimense, provocaron con aquella sola y única aparición los encapuchados, quienes al final y fuera de estériles protagonismos a nombre de miles de inconformes fueron, así lo veo, quienes lograron la “inhibición” de la ilegal partida legislativa en discusión.

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