Opiniones

#Lecturas: Entre azul y buenas noches

Y SÍ, GANÓ JORGE LUIS. Tal y como aquí mismo lo adelanté en mi lecturas de Puras tontejadas, el 1 de diciembre, cuando definí la ruta que seguiría el “sicario electoral” como ya rebautizó Julia Jiménez a su real adversario, el senador y secretario general -sin licencia- del CDE panista, Jorge Luis Preciado Rodríguez, el mismo que volvió a fracasar pues ni con sus adeptos diputados de la fracción azul, ni con los aparatos y presupuestos juntos de los alcaldes de Colima, Coquimatlán, Cuauhtémoc, Tecomán y Villa de Álvarez (Gabriela Benavidez votó en contra), le pudo ganar con su candidato a la sorprendente comalteca que como se ve, no se la dejará tan fácil.

Jorge Luis, el que absolutamente previsible con sus acostumbrados malos manejos, juego sucio, artimañas bajezas y ruindades se dio a la tarea de hacer todo lo ilegal, lo prohibido y hasta lo inmoral para ganar y lo logró, ya que al final, se anule o no la elección interna, él o quien él ponga será el Presidente o, en su defecto, el delegado general del CEN panista en Colima, cargo del que él mismo no se excluye, con lo que muy a pesar de los verdaderos buenos panistas de Colima, se habrá de reposicionar como el amo y señor, como el mandamás blanquiazul por lo menos de aquí a la siguiente elección, desde donde buscará los obligados moches y de paso, pues otra pluri ¡Obvio! Para seguir transando.

Con lo anterior una vez más queda de manifiesto pequeña parte de todo lo que es capaz de hacer este pragmático personaje de la picarezca local, este “pillo”, como le llamó un muy respetado panista, o “ladrón”, como él mismo también lo adjetivó, al denunciar que se robó los fondos del PAN desde la presidencia del CDE, hace quince años, y a quien, como es evidente, lo último que le puede importar son los militantes del PAN, instituto al que hoy tiene históricamente postrado, refundido en una división interna sin precedentes y al que solo y a costa de lo que sea, impunemente ha utilizado para satisfacer sus ambiciones de dinero y poder, lo que como se ve le ha funcionado burlando y traicionando a todos cuantos le han creído, no obstante sus antecedentes. Si se lo vuelven a permitir, que con su PAN se lo coman, advertidos están.

INMOVIL MOVILIDAD. Mal se están viendo los concesionarios –que no dueños-  del transporte público en Colima, quienes al parecer no quieren entender, porque sí conocen, el significado del término: “concesión”, pero que además por sobre los intereses de la mayoría, en este caso de los usuarios, quieren hacer valer los suyos, por absurdos que parezcan, se olvidan a quiénes se deben y a quién, en todo caso, deben privilegiar. Como gente de a pie celebro que al fin haya quien se animara a “ponerle el cascabel al gato”, en este caso el Ejecutivo estatal, esperemos que el legislativo corresponda haciendo a un lado amagues y chantajes, fajándose a favor de la gente, es ya intolerable la actitud de esos grupos que pretenden canonjías en detrimento de la mayoría al amparo de un cómplice y malentendido poder que hasta hoy los ha solapado.

La gente ya está cansada y eso debiera entenderse, ya no más desorden, descuidos, malos tratos, anarquía e impunes irresponsabilidades en las que solo se lesiona a los sin voz, a los más carentes, a quienes lamentablemente tienen como única opción el mal, el pésimo servicio público que desde siempre se ha padecido y continúa sufriéndose en el Estado de Colima, en todo, no solo en la capital o área metropolitana, pues igual o peor opera en Manzanillo, Tecomán y Armería, ya no digamos en los otros municipios, donde a quienes los que menos les ha importado son los usuarios, como somos la mayoría.

Mal haría el gobernador ahora que ya le entró en ceder a caprichos y peor se verían los diputados si le dan la espalda a la gente para favorecer intereses de unos cuantos, comparados con las decenas de miles que clamamos por un servicio al menos eficiente. Es inadmisible, siempre lo ha sido, el maltrato que en lo general se da al pasajero, tanto de taxi como de camiones, largo sería enlistar las irregularidades que por día se cometen en detrimento de la gente que ante la carencia de otras opciones mejor calla, empezando por madres de familia, niños y adultos mayores, hasta los estudiantes, a los que en los camiones les hacen el favor. Ya no más el montón de gente esperando, no hay razón que valga. Ya no más chatarra contaminante. Ya no más abusos. Por favor.

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