#Lecturas: Transmutaciones públicas

Lecturas por Noé Guerra Pimentel (@noe_guerra_)

DE GOBERNANZA A BENEFICENCIA. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es precisa en su artículo 115 párrafos: I, II, III, IV, V, VI y VII; así como la propia del Estado en sus artículos del 87 al 96 en sus mismos numerales y la Ley del Municipio Libre del Estado de Colima, de la que hay que particularizar los artículos 45, 47, 48, 49 y el 50. El ayuntamiento se elije para gobernar no para investirse sustantivamente como órgano de beneficencia sea de asistencia social, filantropía, caridad o altruismo. Concretamente las fracciones de la III (a, b, c, d, e, f, g, h, i) a la VI de la Constitución General de la República y la local, son específicas y se refieren a las obligaciones de cada cuerpo edilicio y en ninguna, léase bien, en ninguna aparece esa faceta de moda entre la nueva generación de políticos locales, como lo es el de periódicamente andar “regalando” insumos escolares como zapatos y uniformes. No sé si en otros lugares los alcaldes y sus ayuntamientos asuman estas prácticas que de suyo ponen en entredicho la función privativa de los representantes municipales, como lo es la de administrar, regir, tutelar, presidir, cuidar, abastecer, mandar, etc., hacer gobernanza o, lo que es igual, conducirse con eficacia, calidad y justa orientación en su desempeño como gobernantes.

Que no se confunda. Aquí no cuestiono la procedencia de los recursos ¡Digo! ¡De algún lugar saldrán aunque no esté claro de dónde! como tampoco la legalidad de los mismos, es decir, si fueron presupuestados y como tales aprobados dentro de la partida de egresos en la respectiva sesión de cabildo, es decir por el Ayuntamiento en pleno (Presidente, Síndico y regidores), supongo que sí; ni mucho menos, y que quede claro, estaría en contra de que se le apoye a la gente, que se le auxilie, que se le dé, sobre todo a la más vulnerable y con justificada necesidad económica; no, nada de eso estoy discutiendo, lo que creo que sí vale debatir y considero que hasta reprobar, es el hecho concreto de que con esta actividad presuntamente fuera de la legalidad, evidentemente se está haciendo proselitismo preelectoral con recursos públicos, o sea del erario; o lo que por otro lado se puede concluir y que sería peor, como es que a falta de capacidad para gobernar se esté optado por esta salida fácil para suplir deficiencias y ocultar ineficacias, lo que sería muy lamentable.

DE SERVIDORES A DEPREDADORES. La política que deriva del griego antiguo en femenino politike, que significa: “de, para o relativo a los ciudadanos”, se define como el arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados y en teoría constituye a una sociedad compuesta por personas libres que resuelven sus problemas para el perfeccionamiento de su convivencia en colectivo. Es el quehacer orientado al bien común, que promueve la participación ciudadana al poseer la capacidad de distribuir y ejecutar el poder a través de su gobierno para garantizar el bien común. En cuanto a sus concepciones históricas vale decir que se concreta como el ejercicio del poder en relación a un conflicto de intereses. La política vista con sentido ético, nos permite entenderla como la disposición para obrar en sociedad utilizando el poder público organizado en el logro de objetivos provechosos para el grupo social al que sirve. En ese mismo sentido el ejercicio de la política debe gestionar los activos y resolver los conflictos y crisis dentro de las sociedades de un mismo estado-nación y dar coherencia social mediante las normas y leyes que se determinen y sean obligatorias para todos.

Espíritu original del quehacer político que lamentablemente se ha ido perdiendo en mucha de nuestra clase gobernante distribuida en los diferentes ámbitos y niveles, donde tristemente encontramos que algunos, cada vez más, la asumen como la búsqueda y consecución del poder político a costa de lo que sea para retenerlo y ya en él actuar solo para beneficiarse suprimiendo el interés colectivo superior y desconociendo a conveniencia que la política solo será funcional cuando permita implementar reglas entre gobernantes y gobernados, con el propósito de alcanzar el beneficio general. No, a estas alturas ha queda claro que no son solo algunos de un lado o del otro, ni los otros de un color, o los de una clase o condición social, incluso ni de una corriente o afinidad, no, vemos que de todos lados salen estos cleptócratas que tratan de asirse del poder solo para servirse, servir para ellos es un concepto vacuo, un recurso publicitario parte de las mentiras que en campaña difundirán para al poder en el que eventualmente buscarán la mejor manera de despacharse y quedar impunes con el uso de información privilegiada, tráfico de influencias, desvío y exacción de recursos públicos, torciendo la ley o ¡Vaya a saber!

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