Letras al Vapor

Menú Primoroso

Por Remedios Morales*

Amores míos, ya se me andaba olvidado que ahora soy parte de este mundo de la “opinología política” y le estaba poniendo más atención a la repetición de Bety la fea que a la tragicomedia de la grilla nacional. Mea culpa, aunque suene feo. Así que vamos por partes como me dijo el carnicero.

De entrada tenemos ensalada con vinagre, que se ha preparado entre Morena y el PRI. Vayan ustedes a saber corazoncitos lindos, lo que en verdad se tuvo que negociar para que, primero, se fuera de “vacaciones académicas” mi comadre la senadora Vanessa Rubio y dejara a su suplente la compañera Guadalupe Sánchez a cargo del changarro, pero de inmediato y sin tapujos, Lupita dijo “esta boca es mía” y “ámonos que aquí espantan”, y se pasó del lado de los morenistas para que, ahora sí, puedan convocar a sus periodos extraordinarios y votar lo que quieran, o mejor dicho, lo que quiera mi viejito chulo desde Palacio Nacional. Y en segundo ingrediente, pues no hubo enojo de los del tricolor por este “bandazo”, por el contrario, hasta se sumaron los senadores Humberto Moreira (esa finísima familia) y Dulce María Sauri a la votación para el periodo extraordinario y sacar así la reforma a la Ley de Adquisiciones (que miedo) y abrirle la puerta de par en par a las farmacéuticas internacionales sin que se tenga que licitar primero con las mexicanas, y que cuando sean cosas de medicamentos se compren por adjudicación directa y con los registros sanitarios internacionales, sin pasar por COFEPRIS. Así que, como dicen: ya se cocinó el arroz y #HueleaPRIMOR.

De plato fuerte tenemos de nuevo sopa de garbanzo con el joven Lozoya y su canto de cenzontle. Y es que no pudieron tener mejor arreglo para tenernos en vilo, que decir que Emilito venía a soltar hasta dónde está Chapa Bezanilla y quien era el chupacabras. Sin mediar un debido proceso, todos los días se “filtran” desde la FGR cosas que “dijo” el ave delatora. Que si recibió millones de Odebrecht, que si pagaron por la reforma energética, que si mandaba lana a las campañas del PRI, etc. Cosas que todos sabemos que ocurrían, pero si las pasan en las noticias, nos asombramos como si descubriéramos que la protagonista de la telenovela de las 8 es en verdad la villana. Así que yo les recomiendo amores míos, que no compren cajitas chinas, esas que traen otra y otra y otra cajita dentro, para que nos distraigamos que la pandemia no baja, de que los crímenes siguen subiendo y de que PEMEX pierde más dinero que un ranchero en Las Vegas.

Finalmente, les dejo de postre un pirulí tricolor con sus alitas y toda la cosa. Y es que con la finalidad de “taparle el ojo al macho” (el “macho” es la cruza entre una yegua y un burro manadero, digo, para evitar malos entendidos), mi viejito chulo, cabecita de algodón, armó su show mañanero en el hangar presidencial con todo y avionzote detrás. Todo para que los mexicanos “abriéramos lo ojos” sobre el derroche que se tenía en el oscurantismo llamado neoliberalismo, y con ello jalo de nuevo las cámaras para su discurso de que el avión se debe vender, rifar o lo que sea, con tal de que ya no ofenda a los mexicanos. Lo que no sabe mi amorcito platónico es que los derroches son el pan de cada sexenio en este país tan cerca de Epigmenio y sus series de narcos y tan lejos del desarrollo escandinavo. Por cierto, las camionetas, las guaruras, los choferes, siguen más vigentes que nunca.

Los dejo amores míos, sean felices y ya paguen la tanda de la oficina, o no nos podremos comprar esa bolsita de MK en la venta nocturna.

*Licenciada en Ciencias Ocultas
Doctora Honoris causa del Instituto Tecnocrático “Mártires del Neoliberalismo”.
remedios.morales.lap@outlook.com

Arriba