Letras al Vapor

Que me cuentas melón, si te conocí pepita

Mis amores míos de mí, no sé si ustedes de pronto ya pasen lo mismo que yo, que no saben ni en qué día viven, si es fin de semana o quincena, si es primavera, verano o el buen fin. Ya esto de la pandemia ha dejado más damnificados que el “no era penal” de Robben, nos tiene metidos en casa, aguantando a la familia, a las mascotas, a los vecinos, y las reuniones de videollamada, donde en un inicio estábamos bien fufurufos todos guapos y ahora sólo nos ponemos la blusa y hasta en calzones anda uno poniendo cara de que estamos trabajando felices.

De entrada, estamos con la maldita incertidumbre de los videos del pájaro nalgón… perdón, “cantor” de Lozoya, que pasó de perseguido a testigo protegido y ahora ya hasta es víctima. Y es que el angelito interpuso demandas por el dinero que corrió como pólvora en la elección de 2012, sí, hace 8 años. Y la verdad, como soy bastante ignorante de muchas cosas, le pregunte a mi cuñado que es abogado de barandilla en el MP, que si eso iba a prosperar, y me dijo que ni maíz palomas, que los delitos electorales prescriben a los 5 años. Y miren que si él, que se pasó el mayor tiempo de la carrera en las caguamas de afuera de la facultad, tiene la certeza de que no pasará nada, pues es más que claro que todo es puro teatro 4T. A ese Lozoya le digo como lo hacía mi abuela: “Qué me cuentas melón, si te conocí pepita”.

El plato fuerte tiene al titular de la SEMARNAT, Víctor Manuel Toledo, en el cual despotrica contra las formas de disque gobernar que tienen los de la 4T, y a la joven promesa de la sultana del norte, Samuel García, que derrochó amor, tolerancia y respeto de género en la videollamada con su esposa. ¿Por qué junto a este par? Porque en ambos casos la naturaleza política aflora, nos guste o no. Por un lado, de nuevo un elemento del gobierno saca los trapitos de cómo se hacen las cosas dentro de Palacio, y el señalado principal fue Ponchito Romo, que según Toledo, es quien se pasa por el arco del triunfo las normas y hace y deshace a su antojo. Recordemos que hace unas semanas mi niño bonito, Loret de Mola, sacó la investigación de que Ponchito estaba destruyendo cenotes en la península de Yucatán. Y por otro lado, el senador que sacó solito sus miserias, el “nuevo león” que aspira a ser gobernador el siguiente año, dejó fluir sus traumas machistas y violentos al decirle a su esposa que “enseñaba mucho”, y lo peor es que su partido, el camaleónico Movimiento Ciudadano, al tratar de regañarlo hizo peor el oso. La puntilla fue del hijo del santo patrono del PRI, San Donaldo Colosio, que al querer “aconsejar” a su amigo publicó una carta que ya la quisiera cualquier coaching para motivación matrimonial.

De postre les tengo suero soviético contra el covid. Ya que mi suggar daddy, Vladimir Putin (chiquito mi amor), anunció que la fuerza roja ha renacido con el desarrollo de la vacuna que salvará al mundo. Casi escucho llorar al señor naranja en su oficina de la casa Blanca y a Putin reír como el meme de Elmo entre llamas: “triunfó el mal”. Pero ni tardos ni perezoso los de la OMS dieron que aún no pasan la prueba del añejo, que no canten victoria, que falta tiempo (el mismo tiempo que necesitan para que las empresas occidentales saquen sus propias vacunas y se embolsen miles de millones de dólares).

Eso es todo, tengan buen provecho y ya devuelvan esos catálogos de zapatos mis vidos.

Licenciada en Ciencias Ocultas
Doctora Honoris causa del Instituto Tecnocrático “Mártires del Neoliberalismo”.
remedios.morales.lap@outlook.com

Arriba