Opiniones

#SinTapujos: ¡Claro que podemos!

«En las cosas necesarias, la unidad; en las dudosas la libertad; y en todas, la caridad”
San Agustín de Hipona

La noche del pasado 15 de septiembre, cientos de colimenses acudimos al centro de la ciudad para unirnos a la conmemoración del inicio de la independencia de México.

Ese mismo día, unas horas antes en la sesión del Congreso del Estado se estaba analizando, discutiendo y votando entre otras cosas la Ley de Asociaciones Público Privadas del Estado de Colima, y a diferencia de lo ocurrido en la sesión anterior, esta vez se contó con la asistencia de casi todos los diputados. (24 de los 25 que integramos la legislatura).

La ley en cuestión fue aprobada en lo general con 23 votos a favor, es decir por unanimidad de los presentes, faltando la postura del diputado Luís Ladino que no se encontraba en su curul al momento de recabar la votación correspondiente.

Sin la presencia en ese momento de su coordinador, la diputada Martha Sosa tuvo que subir a la tribuna para asumir de facto la representación del Grupo Parlamentario de Acción Nacional y manifestar la reserva de algunos artículos de la Ley de Asociaciones Público Privadas del Estado de Colima para ser votados en lo particular y una vez siendo sido analizados y votados las propuestas realizadas, se declaró aprobada la ley en comento.

Con lo sucedido este 15 de septiembre, quedan desmentidos y exhibidos quienes lanzaron acusaciones vagas e imprecisas la semana pasada en contra de los diputados que integramos el Grupo Parlamentario “Nuestro Compromiso por Colima” de ser comparsas del Gobernador del Estado, solo por haber votado la ley de adquisiciones, que coadyuva a traer transparencia y certeza en este tipo de procedimientos evitando malas prácticas que solo dañan la economía de Colima.

Es esta falta de visión de estado e institucionalidad de quienes en su afán de lograr el control de su partido no les importa pisotear a sus mismos compañeros diputados, lo que llevó en su momento al Congreso a enfrascarse en enfrentamientos estériles y superfluos con el Ejecutivo del Estado, desgastando todas sus energías en golpear administraciones (incluso algunas de su propio partido) que en construir puentes a través del dialogo, una discusión madura y de nivel que redunden en mejores políticas públicas, instituciones, leyes y en general, en una mejor calidad de vida para los colimenses.

Comprendo a cabalidad la preocupación y la esperanza que generan a muchos colimenses a raíz de esta nueva etapa que inicia en el Congreso del Estado. Tengan la tranquilidad que como hasta ahora lo hemos venido haciendo, mis compañeros Francisco Javier Ceballos Galindo, Luís Ayala Campos y su servidor, seguiremos defendiendo los intereses de los ciudadanos a toda costa.

Sin embargo, somos consientes que los grandes cambios sociales no son hechos de la noche a la mañana y que estos requieren mucho trabajo, esfuerzo y en ocasiones como lo fue en el caso de la independencia de México y su revolución, hasta sangre.

Esta semana que inicia esperamos terminar con el diagnostico de la situación administrativa del Congreso del Estado y el plan de trabajo de la Comisión de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios, con miras de iniciar este primer periodo del segundo año de ejercicio constitucional con una serie de acciones claras y contundentes que nos permitan sentar las bases para lograr ser uno de los Congresos más avanzados a nivel nacional.

Vamos a darle buenas cuentas a los colimenses pues tenemos muy claro que con independencia de partidos y posturas políticas, nuestro compromiso es por Colima.

ÚNICO SIN TAPUJOS: Cuando se habla de madurez política para muchos es fácil coincidir con este concepto cuando se les da la razón, pero difícil sufren horrores cuando deben admitir la equivocación y cambiar el rumbo.

Este comentario viene a colación por lo sucedido en esta última sesión del Congreso, donde al discutirse el dictamen relativo a adicionar el artículo 55 A Bis a la Ley de Hacienda del Estado de Colima, la existencia de algunas expresiones contenidas en el dictamen de referencia, motivo la intervención de la diputada Martha Sosa nuevamente en representación de su grupo parlamentario, teniéndose que declarar un receso para analizar a fondo sus inquietudes.

Al final, se acordó retirar el punto del orden del día para realizar las adecuaciones pertinentes al dictamen y evitar confusiones respecto a su contenido y alcance. ¿Estarán dispuestos todos los diputados a actuar de igual manera cuando sea necesario que cambien el rumbo? Por el bien de nuestro estado espero que sí.

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