Fernando Castillo

Un Día del Padre no tan padre

«Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente ya tiene un hijo que cree que está equivocado».
Charles Wadsworth

Pese a la pandemia y las restricciones que esto conlleva, el pasado 10 de mayo las celebraciones por el Día de las Madres no pasaron desapercibidas en muchos hogares de México. Al menos podía escucharse desde temprano las mañanitas o la clásica canción de Denis de Kalaf titulada Señora, señora. El Día del Padre sin embargo, pasó desapercibido y muchas veces menos preciado en esos hogares donde la figura paterna se muestra ausente y el núcleo familiar sólo lo conforma la madre e hijos.

El Día del Padre se celebra en más de 70 países alrededor del mundo; en México, la celebración se lleva a cabo cada tercer domingo de junio. Y para coronar las bajas ventas que esta fecha genera, así como la poca importancia que se le otorga, se da en medio de una pandemia por el covid-19 y en la llamada “nueva normalidad”, con actividades esenciales en las que no se incluyen reuniones o festejos.

Pero, ¿por qué celebramos el Día del Padre?

En Estados Unidos, una mujer llamada Sonora Smart Dodd propuso en 1909 reconocer la labor e influencia de los padres en la familia. El móvil de su propuesta fue su padre, Henry Jackson, un veterano de la guerra civil de EEUU, que cuidó a sus seis hijos tras el fallecimiento de su esposa, al dar a luz al último de ellos.

Fue hasta 1966 que el presidente Lyndon Johnson declaró el tercer domingo de junio como Día del Padre en Estados Unidos. En México, la fecha llegó en esa misma década y bajo el mismo día de celebración.

El Día del Padre en México no ha tenido la misma penetración que el Día de la Madre; muchos se lo atribuyen a que cae en domingo y los restaurantes no se abarrotan igual que con las madres. Otros aseguran que se debe a la mala imagen que han dejado muchos varones en los hogares de madres solteras y unos cuantos más señalan que es debido a que el proveedor económico del hogar prefiere no gastar dinero en sí mismo.

Hay psicólogos que aseguran que “creemos” que las madres merecen más y mejores regalos, aunque la mayoría sean electrodomésticos para complementar las tareas del hogar. ¿Cuál de todas las anteriores es la respuesta correcta? No lo sé, hay tantas posibilidades como familias en el mundo.

Lo cierto es que en este periodo de pandemia y distanciamiento, con el aumento de casos, lo más sano es simplemente darle una felicitación sin celebración con muchas personas y valorar más cuidar su salud que celebrar con otras personas ajenas a nuestra familia.

¡Feliz Día del Padre!

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*Licenciado en Lingüística. Productor de Noticias de ZER Informativo Colima, colaborador de Meridiano Colima, Colima XXI, E1 Debate Colima, El Centinela MX y El Comentario Semanal. Envíame tus comentarios a fernando_castillo@ucol.mx.

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