Opiniones

#HeDicho: Don Chano (Parte II)

Cuando don Chano comenzó a trabajar en la ruta Estación-Moralete, allá por 1970, era Colima una ciudad pequeña y tranquila; poco aforo de personas y sólo había dos empresas transportistas: Los Amarillos y Los Verdes. Él traía un camión amarillo e iniciaba sus labores a las 6:00 de la mañana,  no se bajaba del camión hasta las 10:00 de la noche. El comercio cerraba a las 2:00 de la tarde y abría a las 4:00 de la tarde que era la hora que don Chano aprovechaba para estacionarse debajo de un frondoso árbol de guamúchil en la esquina de las calles Abasolo y Graciano Sánchez, ahí en el Moralete, para disfrutar sus sagrados alimentos, tomar un descanso y fumarse un cigarro de su marca preferida: “Los Alas”, cigarros fuertes y sin filtro que en aquellos tiempos solían ser los favoritos de las personas mayores.

Ya comido iniciaba sus labores vespertinas y es ahí donde iniciaba la historia real porque a don Chano lo quería tanto la gente.

Era paciente con las personas y dan testimonio de eso porque de pronto pasaba don Chano por las calles de las colonias y salía corriendo un chiquillo y le decía: “-don Chano, dice mi mamá que si la espera tantito, se está bañando”. A lo que don Chano contestaba: “-dile que se apure”. Y ahí se quedaba esperando a la señora que terminara de bañarse y cambiarse. “Oiga don Chano, ¿Me espera tantito?, fíjese que mi viejo se fue sin bastimento y apenas lo estoy preparando, ¿Se lo lleva? –Claro que si nomas apúrese”. Y ahí estaba don Chano esperando. “Oiga don Chano, ¿Puede llevarse a mi niño y ahí lo baja en la escuela ‘fulana de tal’?, – Claro que sí”, y ahí iba el niño encargado con don Chano.

Fue muy estimado por la comunidad y más por las amas de casa. La ruta de don Chano corría por El Mezcalito y cierta tarde al estar bajando pasaje pasaron dos jóvenes en motocicleta y don Chano al arrancar tuvo que hacer una maniobra que los jóvenes pensaron que les había aventado el camión encima y le mentaron la madre. Don Chano, con la mano, les indicó que se fijaran en la maniobra que había hecho y los jóvenes pensaron que les respondió la mentada y lo esperaron enfrente del colegio Fray Pedro de Gante y quisieron bajar a don Chano a golpes. En la puerta del camión estaba parado mi hermano Salomé – en ese tiempo le ayudaba a don Chano- y que se agarra a golpes contra los dos jóvenes. Total que se armó la bola y que llega la policía -de esos panzones que había antes- y que agarran a los jóvenes de la moto, a mi hermano Salomé y a don Chano también; los subieron a las camionetas de policía, al ver eso las mujeres que iban en el camión se bajaron y se subieron todas a las camionetas de policía -imagínense la escena- y decían “Si se llevan a don Chano nos llevan a todas” -ja, ja, ja, ja. Al final la policía solo se llevó a los de la moto.

Como esta anécdota existen otras que dieron testimonio del cariño, el aprecio y lo que la comunidad le brindo a don Chano, de eso les platicare en la tercera y última parte… ¡He dicho!

*Locutor/operador. Ha trabajado en KWRN radio México en Hisperia Ca., XEUU Radio Variedades en Colima y desde 2009 locutor operador.

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