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#HeDicho: Recordando a Juan Gabriel

He Dicho por Álvaro Gutiérrez

Es imposible no abordar el tema de la muerte del querido Alberto Aguilera Valadez, mejor conocido como Juan Gabriel, ocurrida el pasado 28 de agosto en Santa Mónica, California, A causa de un infarto según autoridades del vecino país del norte. Y en esta entrega les platicaré la única vez que fui a un concierto de él aquí en Colima capital y que se remonta al año 1984.

En aquella década de los 80 era yo un quinceañero que cursaba el tercer  año de secundaria en la antigua Escuela Técnica Número 25, la famosa ETI en la cual el uniforme era totalmente blanco y también le llamaban la escuela de Ignacio López Tarso -porque eran puros corridos-. La escuela estaba situada al norte de la ciudad, casi al llegar al Diezmo, y para llegar a ella teníamos que agarrar la ruta de circunvalación norte, pues en aquellos tiempo no había numeración en las rutas.

Ahí tenia de compañero a Enrique –de quien no recuerdo sus apellidos- y había entrado en ese mismo año; muchacho alto, dientón y algo lento para reaccionar. Como siempre en las secundarias se bautizaban a los compañeros, a él le decíamos “Babalu” por lo mismo de su lento reaccionar.

En aquel año y en tiempos de feria, Babalu me preguntó un viernes “-¿Álvaro, que vas a hacer mañana sábado por la noche?”, le contesté “- Nada”, y me dice “te invito a ver a Juan Gabriel al palenque”.

Me quede sorprendido y me dije: “Ah, como me invita este cuate si se ve que no tiene billete”. Pero como que notó mi sorpresa y me dice “–Mi papá es integrante del partido de Papantla Veracruz, es gallero y mañana juega su equipo por eso te invito”, le dije “-Ah  está bien y ¿Cómo le hacemos?” Me respondió “–Mañana te veo a las 11:45 de la noche a la entrada del palenque y ahí te llevo adentro”, “-bien, le contesté todavía incrédulo, ahí te veo mañana”.

Ya el sábado por la noche todavía con mis dudas me fui a la entrada del palenque como habíamos acordado y al llegar al lugar ya había mucha gente entrando y también mucha gente como yo esperando a no sé quién jijiji, bueno yo si sabia pues.

A las 11:55 se abrió la puerta principal del palenque y que sale un señor alto, robusto y bigotón con vestuario elegante y fumando un puro. Salió y miró a toda la gente que ahí estábamos y de repente gritó: “¡Haber¡ todos los que están aquí métanse, Juan Gabriel quiere ver lleno el palenque”, resultó que ese personaje era el empresario Moreno Blake. Y ahí entramos todos en bola a disfrutar el evento y gratis. Cuando ya estaba cruzando la puerta para entrar ya venía mi compañero Enrique por mí, me preguntó ¿pagaste?, le dije, no, ese señor nos dejo entrar apuntando al empresario.  Ah que bien me dijo, vente a sentar acá, pensé que me llevaría a las gradas pero no, me sentó justo en primera fila al lado de los integrantes del equipo de su papá, políticos, empresarios y toda la crema y nata de la gente de “bille” en Colima.  A mí me ofrecieron bebidas, las que quisiera y sobre todo, disfrutar a un paso  Juan Gabriel, que en ese momento sus éxitos eran “Insensible”, “No vale la pena” y la más exitosa: “Querida”.

Sin duda fue una de las experiencias fascinantes en mi vida, pues gracias a Enrique pude apreciar el canto, la sensibilidad y el talento de uno de los más grandes artistas que en aquel lejano 1984 vino y compartió con el público colimense que ahora llora por su pérdida irreparable… He dicho.

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