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¿Qué viene? / Relevo

El gobierno de Ignacio Peralta fue corrupto. Una afirmación que se tiene que comprobar. Es responsabilidad de la gobernadora entrante no permitir que la aseveración quede en especulaciones, dichos, dimes o diretes. Por el bien del Estado y de su próximo gobierno, por supuesto que se debe investigar y brindar a la opinión pública la realidad que deje de herencia la administración saliente. De no hacerlo, caería en el lugar común tan socorrido de dichos sin hechos.

El gobierno de Ignacio Peralta no tuvo ningún resultado. Aseveración que se debe acompañar de datos, estadísticas y descripciones puntuales. Sin duda alguna, estoy seguro siempre va a haber áreas de oportunidad que no se aprovecharon, o bien proyectos que no se concretaron. Pero asegurar que nada positivo ocurrió en este sexenio, creo que conlleva un desperdicio, que tampoco debe permitirse. No se trata de que los entrantes salgan a los medios a decir las virtudes, pero si se trata de que aprovechen lo poco o mucho que se pueda continuar o consolidar, inclusive conservar. La estrategia de la barredora, comprobado está, que tampoco funciona.

El gobierno de Ignacio Peralta solo tuvo colaboradores ineptos. Calificativo duro, pero, sobre todo, injusto. Contundentemente hay que decirlo, existe un gran valor en las capacidades, experiencia y entrega de un gran número de burócratas que realmente viven para el servicio público, dentro y fuera de la estructura sindical. También hay una responsabilidad en la gobernadora electa y su primer círculo de colaboradores en no tomar una actitud soberbia y trabajar en identificar el talento que seguramente les ayudará a hacer un mejor gobierno.

Deben tener claro que tienen seis años por delante y que tomando en cuenta las adversas circunstancias que enfrentarán al comienzo (las financieras, la pandemia, etc.), muy torpe sería querer vivir y pagar el costo de lo que implica la curva de aprendizaje en el ejercicio gubernamental. También saber que ejecutar el poder se complementa indistintamente con ejecutar la administración, y del equilibrio y eficacia del funcionamiento de este binomio dependerá su éxito en este muy retador RELEVO.

MICROCUENTO

Desesperación. No puedo creer el estar sintiendo esta angustia. Físicamente me está dominando y no encuentro forma de paliar esta sensación. Nadie a quién pedir ayuda y los segundos se distorsionan en esta realidad aumentada que los hace eternos. El agobio me está matando.

Doy gracias al creador, encontré la “manita” y me pude rascar la espalda.

Las opiniones expresadas en este texto son responsabilidad exclusiva de su autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de El Centinela o del Equipo Editorial.

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